Dios es Incapaz de Odiarnos

Tanto nos amó que su hijo predilecto, nuestro Señor y hermano mayor Jesucristo, entregó su vida terrenal para limpiarnos de nuestros pecados, de una manera menos cruel como hizo con el diluvio, mismo que prometió más nunca realizar y que luego de eones, Él ha cumplido a su propia palabra sagrada.

Es exagerado decir que Dios odia que sus devotos no le agradezcan, porque Él nos permite a cada ser humano ir por la vida y decidir qué camino llevar. Y esos caminos tienen ramificaciones, ya que existen muchos ateos o agnósticos o ico0noclastas que no creen en la esencia, verdad, símbolos de Dios y aún así son buenas personas, tal cuál Él quiere, que sean buenos. No por eso los odia y los execra.

Y aunque existan males en el mundo, propio del equilibrio de la vida, tampoco es señal de que Dios odia a sus devotos. Porque en su plan divino existen millones de millones de historias y cada una escribe a muchas otras. Sólo hay que ver con humildad y equidad y se entenderá el Plan Divino y el porqué de nuestra existencia.

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